La Cervecería Santa Ana

Cada día intentamos mejorar más la Cervecería Santa Ana. En nuestro afán por presentar nuevos y mejores productos adecuamos nuestro local para apreciar aún más, si cabe, los platos que se preparan. Nuestra filosofía es clara: los buenos platos han de entrar primero por la vista y luego por el paladar. Aquí podemos ver algunos ejemplos de lo que os comentamos, de cómo nos quedan las vitrinas decoradas, que son fruto de un trabajo constante de innovación y cambio que, personalmente, nos han gustado mucho.

Algunos detalles están especialmente situados para cada vitrina, a nuestro gusto y tratando de personalizar con todo aquello que incluimos para mejorar.
Trabajamos duro cada día para ofrecer lo mejor pero pensamos que eso vale menos si la carta de presentación no se atiende como es debido. Por ello, nos presentamos también con una fotografía de nuestra fachada, que cuidamos a diario, exponiendo en ella cervezas de todo el mundo y de todas las clases. La madera siempre ha sido un distintivo de la cervecería y que, esperamos, siga siéndolo por mucho tiempo.

Siguiendo con el tópico podríamos decir que "parece que fue ayer", pero efectivamente ya han pasado años desde que un 14 de Marzo de 1985 y con toda la ilusión del mundo, nos decidimos a iniciar esta aventura comercial.

Más de treinta años en los que como es lógico ha habido de todo, sobre todo y afortunadamente mucho trabajo y muchas amistades. Unas perduran y otras se han ido perdiendo por los diferentes caminos que nos depara el destino.Numerosos amigos del barrio nos han "abandonado" momentáneamente por motivos de trabajo, cambio de residencia... pero que de vez en cuando nos dan la alegría de hacernos una visita y nos cuentan cómo les va la vida.

Como es lógico todos nuestros clientes son importantes para nosotros pero nos queremos acordar con cariño del grupo de Jaime Agulló y sus amigos, grupo de jóvenes que desde nuestros primeros días de andadura nos acompañaron y que con el paso del tiempo hemos visto incluso cuatro o cinco bodas entre ellos. Nos visitan siempre en navidad. Una alegría.

Mención especial queremos hacer para Jaime Agulló (Padre). Su prematura pérdida nos causó una gran tristeza. Siempre serán recordados sus grandes y simpáticos despistes. Algún día los reseñaremos en estas páginas para disfrutar de sus ocurrencias

Seguiremos trabajando para poder seguir escribiendo "nuestra historia" con la plaza alegre y bulliciosa como ahora.